Dulce infancia. Y es que, ¿quien no se ha tirado veinte veces seguidas por un tobogán? ¿que niña no se a probado los tacones de su madre y se a imaginado que era mayor? ¿quien no se a despertado a las 8 de la mañana el día de reyes para ver los regalos? Que bonito sería, poder volver a esa época, en la que solo había que preocuparse de que no te encontraran jugando al escondite, o de poner guapa a tu muñeca.




No hay comentarios:
Publicar un comentario